jueves, 12 de febrero de 2009

No se puede dejar nada en los bolsillos,


Un hombre estaba sentado tranquilo, leyendo el periódico, cuando su mujer, furiosa, llega de la cocina y le salpica una hostia con una sartén que casi le revienta la cabeza. - ¡Por Dios! ¿Pero, qué te pasa? - ¡¡¡Es por el papelito que encontré en el bolsillo de tu pantalón, con el nombre de "Marylou" y un número!!! - Joder, cariño... ¿te acuerdas del día que fui a los caballos? Pues Marylou era el caballo al que aposté, y el número es cuánto estaban pagando por la apuesta.
Satisfecha, la mujer se retira pidiendo disculpas.
Dias después estaba él tranquilamente sentado en el sillón, cuando recibe otra sobrana hostia, pero esta vez con la olla a presión.
Aturdido y cabreado le dice:
!! Cojones, se puede saber que te pasa ahora¡¡¡
Nada mi amor. Tu caballo al telefono.

Y mañana.. San Viernes para todos
Muasssssssssssssss Perfi.

1 comentario:

INFORCHAT dijo...

Perfi... eso a mi nunca me pasaría nunca pisé un hipódromo jajajaja
El que nunca firma.....