domingo, 23 de mayo de 2010

SOBRE LA OPERACION DEL REY JUAN CARLOS

El que tiene dinero no ha de esperar. Así es como funciona esto”. De manera
tan diáfana se expresa un trabajador del Hospital Clínic de Barcelona, donde el
Rey Juan Carlos fue operado ayer de un nódulo en el pulmón. La rueda de
prensa que realizaron los médicos del hospital después de la operación no
sirvió para aclarar por qué el Monarca eligió este hospital público. Pero, según
se ha podido confirmar, Don Juan Carlos no ingresó oficialmente
en este centro, sino en Barnaclinic, una especie de clínica privada que
funciona dentro del hospital y por cuyas dependencias han pasado ilustres
pacientes como Esther Koplowitz o Tita Cervera. Lo malo es que Barnaclinic
ha sido denunciada en varias ocasiones ante los inspectores de trabajo.
El día en que el Rey fue ingresado, precisamente, el sindicato CGT ya tenía
lista una nueva denuncia.
La fuente antes citada añade que “el que va por la Seguridad Social, ha de
esperar meses a que le hagan pruebas. Y no digamos si le han de operar. Pero
a través del sistema que se han montado algunos médicos, los vips
siempre tendrán habitación y servicio, aunque el resto del hospital esté
colapsado”. Se trata, en definitiva, de la privatización de una parte del hospital.
“La empresa Barnaclinic tiene la vocación de desarrollar actividades
asistenciales para los pacientes no financiados por el sistema público de
salud”, dice el propio Hospital Clínic en su web. Pero ahí es donde existe un
“lado oscuro”, según un miembro del comité de empresa. “Se están dando
servicios privados pero el personal, la asistencia o los utensilios son los
del hospital Clínic; es decir, los paga la sanidad pública. Eso es lo que
hemos venido denunciando reiteradamente. No se pueden utilizar medios
públicos para una institución privada”.
Otra de las ventajas que tiene el entrar por la clínica es que el paciente se
evita las colas de espera. “Para una resonancia magnética, el ciudadano
normal ha de esperar varios meses. Para un escáner, tres meses. O para un
tratamiento de fertilidad, lo mismo. Para una operación como la del Rey, que
nadie espere a ser operado antes de seis meses. Pues bien, los pacientes de
Barnaclinic tienen prioridad absoluta. Si tú vas a Barnaclinic, sorteas las
colas y tienes cualquiera de estas pruebas en apenas unos días. Y todo eso,
utilizando el mismo personal que el del hospital público”.
Una planta de vips
Normalmente, Barnaclinic cuenta con la planta séptima, a la que se ha de
acceder a través de una escalera determinada. Son habitaciones individuales
que, teóricamente, habrían de funcionar aparte del Clínic pero que utilizan los
mismos servicios. De ahí, por ejemplo, que la CGT, uno de los sindicatos que
tiene mayor fuerza en el centro, presentase varias denuncias sobre el sistema
de funcionamiento.
Un miembro del comité de empresa es gráfico en su diagnóstico: “Al margen de
que se utilicen servicios públicos para el funcionamiento de una clínica privada,
la creación de ésta puede ser legal, pero es antimoral, por utilizar una
palabra suave. Estamos hablando de la salud de las personas y aquí se
demuestra que el que tiene dinero pasa por encima de los demás”. Este diario
intentó, sin éxito, obtener una versión oficial del propio Hospital Clínic, pero en
la web de la institución, refiriéndose a este tema, se dice: “En relación a los
aspectos éticos, un informe de Victoria Camps, Guillem López-Casanovas y
Àngel Puyol sobre Las prestaciones privadas en las organizaciones sanitarias
públicas concluye que iniciativas como las de Barnaclinic, siempre que se
garantice el principio de equidad, son beneficiosas para el conjunto de
los ciudadanos, aunque es preciso extremar el control y las medidas que
permitan evaluar periódicamente el funcionamiento de las prestaciones
privadas”.
Barnaclinic es una sociedad presidida por Raimon Belenes Juárez, director
general ejecutivo del Hospital Clínic. De su consejo de administración forman
parte también Anna Maria Miró Sabaté, directora general del Servei
d’Emergències Mèdiques (SEM), Joan Grau (que fue gerente del hospital
durante 20 años), la Fundació Privada Clínic per a la Recerca Biomèdica y la
Fundació Privada Transplant Services Foundation. Entre sus apoderados
figuran Ana Cabrer, Pablo Darna, Josep Maria Piqué y Jordi Nonell,
vinculados al propio hospital. Según algunas fuentes consultadas, el ideólogo
del sistema de funcionamiento de Barnaclinic fue Joan Grau, un reputado
gestor de infraestructuras sanitarias.

FABIAN_

P.D. Si ponéis en el google Rey Juan Carlos y Barnaclínic os saldrá mas información si estáis interesados,jajaja.Es una noticia que ha salido en pocos diarios, pero bueno si alguien no la ha leido o no se ha enterado ahi queda esta información.

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